miércoles, 6 de enero de 2016

El ritual para vivir sin angustia






Levántate temprano ...acuestate temprano.

Visualiza tu día,,,,SOLO POR HOY......UN PLAN DE 24 HORAS.

Quiérete mucho : no hables n ibien ni mal de ti mimo...."OBSERVA".

Come sano y variado.

Persevera,.....continua,,,,,,sigue......avanza....en tus proyectos(sueños).

Medita a diario.......escucha música que te alimente la paz....comparte con nuevos amigos sanos integralmente. aléjate de la gente toxica.

Crea hábitos  saludables ,1,tu estabilidad emocional ..2 tu estabilidad económica ..3 tu estabilidad familiar...4 aprender a entretenerte sin cosas.

Que te sobre el tiempo ,,,NO DIVAGUES!!

RODÉATE de personas que no se emborrachen,......que no fumen marihuana , ...que no sean apostadores..que no sean promiscuas sexuales...que no tomen extasis.

Sonríe ..ten .buena voluntad......ten una buena actitud,,,,ten valores y principios....ten baja frecuencia mental.

Cree en tu intuición.....NO TE LA CREAS!....no imagines supuestos ...no uses Y SI....
Estudia....estudia....estudia...estudia.....

Da ....recibe...agradece   en RECIPROCIDAD!!

AMA LA REALIDAD QUE CONSTRUYES.....RECHAZA LAS CONDUCTAS DE PERSONAS TOXICAS.

Celebra los  logros ...corrige tus errores !!

sábado, 2 de enero de 2016

Pensamiento y bienestar


Por:  Pedro Reyes Mispireta

Que la mente humana es una herramienta muy poderosa, lo sabemos todos. Es ella la que determina nuestro bienestar y también nuestro malestar, incluso más que la mayoría de nuestras circunstancias, ya que cualquier hecho puede ser interpretado como una maldición o una bendición, dependiendo del foco que pongamos en ciertos aspectos y de los diferentes puntos de vista. La mente nos puede centrar en el lado negativo o, al contrario, puede ampliar lo positivo de cualquier circunstancia, cambiando nuestra perspectiva.
Nuestra mente interpreta nuestras circunstancias. Todas nuestras circunstancias. Dado que nosotros vivimos en la mente y residimos, literalmente, en ella, es determinante para nuestro felicidad entender nuestra relación con ella, comprender cómo funciona y aprender a manejar y gestar nuestros procesos mentales.
La mente no para nunca. La mente es una suerte de máquina de interpretaciones que no se detiene nunca. La mente nos dispara pensamientos: representaciones mentales, diálogos internos, comparaciones, interpretaciones, profecías, juicios, afirmaciones, declaraciones, evaluaciones, creencias y muchas más cosas que podríamos llamar por nombres diversos.
La mente posee carácter representacional. Esta actividad mental no posee necesariamente un carácter de correspondencia con la realidad. La mente nos puede enviar la imagen mental de que el balcón donde estamos parados se desploma, sin que nos lo hayamos propuesto pensarlo, y sin que eso signifique que va a ocurrir. Curiosamente, sin embargo, puede asustarnos un tanto. Muchos pensamientos de este tipo pueden venir y a veces influir en nosotros sin que lo notemos realmente. El tema del lenguaje es particularmente importante, ya que el lenguaje es representacional per se, lo usamos como medio representacional, pero no nos damos cuenta del verdadero poder que tiene en nuestra vida, determinando nuestras emociones y conductas. Si usamos muchos juicios de valor cuando describimos circunstancias o personas, con expresiones tales como es un idiota, esto es un desastre, no se puede soportar, etc. nos predisponemos a cierto estado anímico, emoción y reacción, que no necesariamente son positivos.
Lo que nos decimos a nosotros mismos influye en nosotros, tanto en nuestras emociones como en nuestras acciones. Las representaciones mentales y cogniciones en general tienden a tener un carácter causal. Solemos creer ciegamente en nuestros pensamientos, a pesar de que solo representan nuestra versión de la realidad, así que vale la pena ser más conscientes de ellos y poseer un control de calidad.
La mente se anticipa permanentemente. La mente está diseñada para crear futuro, anticiparse a los acontecimientos de una manera única en nuestro mundo. Somos la especie que anticipa décadas y a veces centurias en el tiempo. Esto tiene su lado positivo, obviamente, ya que podemos planificar y prever para garantizar nuestra seguridad y bienestar. Como especie nos ocupamos del futuro de nuestros nietos y más allá. Muchas cosas buenas vienen de la anticipación y prevención que surge en consecuencia. Poseer ahorros, tener viajes, hacer una reunión familiar, una noche romántica, comprar la casa de tus sueños, etc. Son eventos que vienen de una adecuada planificación, lo cual depende de la actividad anticipatoria de la mente: “cómo sería si…”, “para el próximo verano podría….”.
No obstante, esto también tiene un lado negativo. Muchas veces nuestra actividad anticipatoria no posee carácter preventivo o correctivo alguno. Muchos “y si……” son simplemente inútiles y hasta catastróficos. Nos deja estresados anticipadamente por supuestos futuros eventos que no podemos eliminar del universo de lo posible. Un pensamiento del tipo “Y si me muero en este viaje…”, cuando estoy con el pasaje comprado, las reservas hechas, la familia comprometida, y no hay manera de aumentar las medidas de seguridad ya tomadas, representa una posibilidad que no vale la pena atender, ya que ni elimina mi inmutable mortalidad (siempre es posible morir), ni disminuye la posibilidad de un accidente o un evento desafortunado. Encima, mantener la mente ocupada en el futuro, nos aleja de gozar nuestra existencia.
Nos es muy difícil mantenernos conectados al presente. De hecho requiere un esfuerzo y hasta un entrenamiento sostener la mente en el aquí y ahora. Tendemos a estar atentos al futuro y descuidamos nuestra atención al bienestar que nos rodea. Muchas veces es necesario dejar de anticipar tanto y conviene quedarnos en el presente. Porque muchos de nuestros pensamientos anticipatorios pueden no tener sustento, pueden exagerar nuestros riesgos o simplemente generar profecías que no pasarán nunca.
Vivir conectados al presente nos trae bienestar y genera una sensación de plenitud y paz. Al final de cuentas, vivimos realmente en el presente. Nuestras acciones anticipatorias buscan permitirnos disfrutar en algún momento nuestro presente. Porqué no asumir que ahora es el presente.
Obtener un balance entre el presente y el futuro es un reto importante.
La mente busca explicaciones. Está diseñada para eliminar incertidumbre, descubrir patrones, aprender el por qué de las cosas, comprender o creer comprender qué va a ocurrir. Generamos creencias que nos ayuda a facilitar nuestras interpretaciones del mundo, las evaluaciones que solemos hacer para entender si algo va bien o mal. Esto tiene su lado positivo. Somos una especie curiosa e inconforme que está permanentemente desarrollando aprendizaje y ampliando explicaciones. Con positivas consecuencias en la ciencia, la ingeniería, la tecnología, la medicina y demás campos. En nuestras vidas concretas y cotidianas, es muy bueno generar creencias acerca de nuestro bienestar, que nos ordenen y que nos ayuden a generar prioridades y establecer ciertas expectativas sobre qué podemos esperar de nuestras interacciones con el mundo y los demás. Nuestras creencias orientan nuestras vidas hacia lo que consideramos importante. Nuestras creencias dependen en alguna medida de nuestra actividad reflexiva acerca de cómo funciona la vida que tenemos. Esto genera nuestros valores, que son creencias más emociones y que nos brindan bienestar y sentido, siempre y cuando vivamos en función de ellos.
Pero como todo, también posee un lado negativo. John Lennon dijo que ¨la vida es lo que ocurre mientras uno se la pasa haciendo planes¨. Podríamos parafrasearlo y decir que uno se la pasa tratando de explicarlo todo, y mientras tanto, la vida sigue su curso. El hecho es que tenemos mucha evidencia de que las explicaciones pueden cambiar, y cambiar mucho, con el tiempo. En particular en nuestras vidas particulares y concretas, hay veces que simplemente no tenemos realmente una explicación para muchas cosas, ni tiene sentido buscarlas. ¿Por qué no me quiere X?, ¿por qué mi padre fue así conmigo?, ¿por qué decidí X en lugar de Y en ese entonces?, ¿cómo es posible que nadie haya podido prever esto? ¿qué pasará finalmente con ..?. Son algún tipo de inquietudes que sólo poseen carácter especulativo y que muchas veces no tienen sentido. Ni un sentido correctivo ni uno preventivo y detenernos demasiado tiempo en ello, nos puede estancar y enredar, dejando de vivir nuestra vida plenamente y estancándonos.
La mente, nuestra mente, debe aprender a aceptar la incertidumbre. Muchas veces buscamos explicaciones y en nuestra ansiedad, aceptamos cualquier explicación. Quizás sea mejor aprender a tolerar y aceptar que no todo tiene un explicación, o que por el momento no la tenemos.
La actividad mental se centra más en confirmar nuestras creencias que en buscar evidencias contrarias a ellas. La mente se siente más cómoda convenciéndonos de que estamos en lo correcto que analizando con tenacidad los fundamentos de nuestra supuestas verdades. No está sola en esta actividad, ya que muchas veces comunidades enteras de mentes se apoyan unas a otras para convencerse de estas verdades, castigando el pensamiento disidente y eliminando la divergencia, lo cual puede traer nefastas consecuencias. El nazismo de los años treinta en la Europa central es un claro ejemplo de lo que pueden hacer mentes cerradas al análisis de las creencias. Estas creencias y los mecanismos de auto confirmación e impermeabilización generaron millones de muertes y destrucción sin precedentes.
Las creencias más fundamentales de nuestra vida son instrumentos mentales que buscan darnos equilibrio, orden y estructura. Esta es la parte positiva. No obstante, dado que la mente se aferra a este orden, surge un aspecto negativo. Como dijimos, su actividad mental está muy centrada en buscar evidencias confirmatorias, dejando de atender las evidencias contradictorias a nuestros supuestos. Sin embargo, las creencias son medios, no fines en sí mismos, y son, por ello, mejorables, perfectibles y también desechables. Las usamos para mejorar nuestras vidas, ya que ese es su propósito y sentido. Y aunque pueden poseer cierta correspondencia con la realidad, no son la realidad en sí.
Por ello, vale la pena tener cuidado y afianzar nuestros medios de reflexión y razonamiento, acostumbrándonos a revisar nuestras hipótesis, interpretaciones y creencias.
Vale recalcar que en nuestra vida cotidiana una ausencia de reflexión y de un escrupuloso análisis de nuestras creencias puede traer también graves consecuencias, ya que nos cierra al mundo y, tarde o temprano, nos hace daño a nosotros mismos o daña a los que uno ama.
La verdad es que una mente resistente a la reflexión y a la razón es una mente peligrosa, tanto para su propietario como para los demás.
¿Con cuánta obstinada resistencia las personas nos centramos en la evidencia confirmatoria? Si observa con una mente antropológica las mentes de otro grupo cultural, (le sugiero que haga el experimento mental y escoja el grupo cultural más lejano a sus creencias), se dará cuenta hasta que punto las conversaciones, actividades grupales, recolección de información y evidencia, se presentan en la vida diaria para confirmar y mantener el status quo de la cultura. Las personas están sostenidamente afianzando sus creencias, su orden y sentido. Lamentablemente, con ello puede venir otra actividad, que es la de acumular prejuicios y resistencia frente a creencias alternativas.
Si eso ocurre con el grupo cultural que ha escogido, entonces, ¿por qué no observar con la misma perspectiva antropológica su grupo cultural, su familia y su propia actividad mental? Atrévase y hágalo. Inicie el experimento mental y busque una opinión o creencias acerca de alguna cosa no demasiado importante, algo como: Es mejor tener un auto¨.
Si ha hecho con prolijidad el ejercicio mental, se dará cuenta que es prácticamente imposible no iniciarlo con cierta incredulidad respecto a la posibilidad de corregir sus propias creencias. Pero con cuidado y paciencia encontrará evidencias contrarias a su enunciado y a varios más que ha sostenido con firmeza durante mucho tiempo.
Lo anterior sucede en relación a creencias poco importantes, pero también respecto a creencias fundamentales que tienen que ver con su bienestar y su relación consigo mismo, con su vida y con los demás seres humanos.
Muchas de nuestras creencias alrededor de estos temas tuvieron alguna vez un sentido, que ya caducó. Fueron muy convincentes y útiles en algún momento, pero ya no tiene sentido sostenerlas, sobretodo si estas creencias pueden estar obstaculizando su bienestar, eficacia, funcionamiento, sus relaciones interpersonales y hasta su descanso y goce.
Nuestro sufrimiento reside en gran medida en las creencias más profundas e intocables que residen en nuestra mente. La terapia cognitiva y la TRE buscan darle instrumentos que le ayuden a gestionar sus creencias, en vez de perturbarse por ellas.
La mente genera hábitos mentales y comportamentales. La mente genera automatismos, rutinas, esquemas de acción definidos. Por ejemplo, ud. posee una rutina para vestirse y otra para desvestirse. No se detiene mucho en ello, de hecho, puede hacerlo “en automático”, dejando la actividad consciente para otras tareas, como reflexionar sobre su día, imaginar su próximo evento, calcular sus gastos, etc. Muy a menudo nos encontramos en “piloto automático”, tanto para clasificar, percibir, entender, como actuar y reaccionar. La actividad consciente se libera de los patrones habituales y los esquematiza en paquetes de rutinas estructuradas. Los pasa a la semi conciencia o inconsciencia. Así como organiza creencias sobre el mundo que lo rodea, así también la mente posee un módulo de esquemas automáticos, relativamente autónomos de la consciencia deliberada y reflexiva.
Los hábitos poseen una fuerza e inercia importante. De hecho, dominan gran parte de nuestra actividad. Son parte fundamental de nuestra organización mental. Los hábitos pueden ser de esquemas comportamentales, pero también pueden ser de formas de pensar y de recoger información.
Estas rutinas nos ayudan a liberar de carga a la conciencia, a la reflexión y el razonamiento. Esto nos permite ocuparnos de nuevos problemas, retos o soluciones. Se supone que estos hábitos están ahí para hacer el trabajo cotidiano, concreto y operativo. Y, al igual que con las creencias más nucleares, nos olvidamos de ellos, permitiendo que nos guíen y dirijan. Si esos hábitos son el ejercicio físico, la alimentación sana, la parsimonia al sacar conclusiones, la gratitud y las buenas formas, fantástico. Sin embargo, dejar para mañana lo que se puede hacer hoy, comer mucho y no hacer ejercicio físico, ya no es tan bueno. Otros hábitos pueden ser nuestras tendencias a ser poco amables con nosotros mismos, pensar catastróficamente, pensar pesimistamente, ser agrios y cínicos en nuestras evaluaciones, competir por tener la razón, etc.
Las personas tenemos la tendencia a enredarnos en nuestros pensamientos. Y aunque los pensamientos suelen ser útiles y nos ayudan a prevenir, ordenar, clasificar, resolver, etc. no siempre son útiles y hay veces que nos juegan en contra. El problema es que nosotros solemos confiar demasiado en nuestros pensamientos y no todos nuestros pensamientos son útiles o verdaderos, como hemos visto. Muchas veces ni siquiera tienen sentido. Muchos terapeutas han advertido del potencial irracional de nuestra mente.
Aprender a entender la mente y adiestrarnos en usarla adecuadamente es crucial para nuestro bienestar.
La terapia racional emotiva y las terapias cognitivas han identificado a nuestros sospechosos comunes del pensamiento. Aquí una compilación de ciertos pensamientos sospechosos:
Los deberías. Los pensamientos que poseen un carácter imperativo, tipo reglas y ordenes, pueden llegar a ser muy rígidos, resistentes e impenetrables. Recuerde revisarlos.

Los juicios. Esto es horrible, no lo puedo soportar, soy un idiota, esa música es para aburridos, los tatuajes son para delincuentes, etc., son ejemplos de algunos juicios. Es mejor usar descriptores. O un lenguaje descriptivo centrado en hechos. A mi personalmente no me gustan los tatuajes, es mejor y más claro.

Las altas expectativas. Muchas veces pensamos que sólo debemos contentarnos con ciertos estándares de calidad respecto a casi todo. El problema es que muchas expectativas no tienen una base real y sólo nos preparan para la desilusión y decepción.

El pensamiento catastrófico. Nos convencemos de que ciertos eventos son una desgracia y de que debemos evitarlos a cómo de lugar. Muchas veces estos pensamientos son muy irreflexivos y no soportan un análisis más sereno. Nuestra tendencia a mantenernos seguros y alejados del peligro lamentablemente puede exagerarse y llegar a demandar seguridad total, algo que no es posible. Esta es, por ejemplo, un expectativa falsa y excesivamente alta.

La rumiación. Muchas veces nos encontramos pensando de manera circular y repetitiva, sin poder salir de este proceso y sin llegar a ninguna conclusión nueva o útil. Como todos sabemos, cuando algo nos preocupa, es muy difícil dejar de pensar en ello. Muchas veces uno llega a un resultado diferente y encuentra soluciones, pero muchas veces este ejercicio es completamente inútil o inclusive dañino. Y no sabemos bien encontrar la diferencia.

El pensamiento polarizado, o blanco y negro. Este es un punto crítico, ya que nuestro pensamiento es un instrumento adaptativo y, por ende, mientras más flexible (es decir, capaz de modificarse frente a evidencias) y variado (es decir, con muchos tonos grises) sea, más nos servirá. Sin embargo, nuestra tendencia a organizar nuestras operaciones mentales en hábitos y a mantener rígidamente nuestras organizaciones hace que muchas veces nuestro pensamiento se haga rígido e inflexible.

En general, escribir sobre los pensamientos y sus efectos sobre nuestro bienestar bien vale algo más extenso que un artículo, quizás muchos más artículos, un libro o varios libros. Esperamos que este artículo le sirva de reflexión y motivación para que empiece a observar su mente, considerándola no como una máquina infalible y perfecta, sino como un instrumento poderoso, bello pero falible, que es necesario usar reflexivamente, usando su propia mente. Buena suerte con sus pensamientos!

Ponga atención a su lenguaje y mejore sus emociones y sus interacciones


Por: Pedro Reyes Mispireta

¿Quiere mejorar su vida? Ponga atención a su lenguaje. ¿Quiere sentirse mejor y tener mejores emociones, más sanas y constructivas? Ponga cuidado a sus palabras, incluso si sólo las dice para usted mismo. ¿Quiere mejorar sus relaciones interpersonales? Piense bien sus conversaciones antes de tenerlas. ¿Quiere tener calma en su hogar y trabajo? Tenga mucha cuidado con lo que dice y en cómo lo dice.
Las emociones y nuestras interacciones tienen mucho que ver con nuestro lenguaje. Mucho más de lo uno puede pensar a simple vista. Espero explicárselo detalladamente en las siguientes líneas.
El lenguaje crea realidades
Si tiene una llamada de un amigo y le dice que lo espera en un café en una hora y usted acepta, es muy seguro que muchas personas lo verán con su amigo en el café en esa hora pactada, salvo, obviamente, una emergencia. El caso es que ambos, a través de su habla, han creado un futuro, una realidad. Sin esa comunicación usted y su amigo habrían pasado la tarde de otra manera. Muy simple, verdad. Medítelo bien, se ha generado un evento usando palabras. El lenguaje crea realidades.
Su pareja y usted se están preparando para ir a una reunión, usted está listo y le dice a su pareja ¨¿Por qué te demoras tanto?¨ Usted ya determinó que su pareja esta demasiado demorada. Esa palabra cambia toda la situación, la interpreta de una específica manera. Las interacciones entre usted y su cónyuge, al menos esa noche, estarán girando alrededor de esa calificación. Imposible borrarlo.
Si su hijo le lleva un trabajo a su profesora y ella expresa que es mediocre, el impacto de esa palabra determina una realidad difícil de modificar. La relación entre la profesora y su alumno habrá cambiado. Un circuito de emociones entre ambos se ha iniciado y será muy difícil de detener y cambiar. Si la profesora hubiera elegido otras expresiones, serían otras realidades las que estén en las mentes de ambos.
Con nuestro lenguaje podemos calificar los acontecimientos como buenos o malos, como premios o castigos, de calificar las situaciones como fastidiosas o sencillamente insoportables. Y por supuesto también a las personas, que resultan amables o adulonas, exigentes o insoportables, perfeccionistas u obsesivas, usted escoja el adjetivo y ya su mente se convencerá de esa realidad. Lo que usted dice a los otros tiene un gran poder, el de crear realidades, de armar futuro, y por supuesto de generar interpretaciones sobre nuestra vida, nuestros actos y la de los otros.
Y por supuesto está el lenguaje que usa consigo mismo (porque ud. no se libra), que lo convierte en inteligente o tonto, sensible o débil, valioso o intranscendente, ameno o simplemente ridículo. ¿Quiere mejorar su confianza en sí mismo? Observe su lenguaje consigo mismo. Son sus palabras capaces de generar confianza o inseguridad, orden o caos, problemas o soluciones, amor u odio. Tiene sentido cuidarlas.
Siempre hay una manera mejor de expresar una idea, de calificar una situación, de generar una perspectiva constructiva, de facilitar las cosas. Busque esas mejores formas y generará mejores interpretaciones. Sino cuidamos nuestro lenguaje, las cosas se nos hacen más difíciles y se las hacemos más difíciles al resto.
Las palabras generan emociones
Los seres humanos somos seres representacionales, no necesitamos vivir físicamente las experiencias para sentir su impacto, basta hablar de ellas. Las palabras nos trasportan a las situaciones, incluso podríamos decir que nuestras palabras son nuestras situaciones, nuestras realidades. Nuestro lenguaje es nuestro hábitat. A través de nuestras conversaciones, o diálogos internos con nosotros mismos y con los otros, anticipamos escenarios, construimos realidades, generamos interpretaciones.
Esto activa las emociones. A cada interpretación o construcción usted genera una emoción concordante. Si gritamos ¨Fuego!!!¨ en el cine, surgirán interpretaciones: que hay un peligro real, un alarmista o que un bromista de mal gusto se lanzo con una idea. En cada caso surgirán emociones distintas, dependiendo de la interpretación. Cada interpretación o acto del habla es una construcción representacional que trae una emoción. Las emociones son mecanismos adaptativos que nos predisponen a una acción, surgiendo de interpretaciones y construcciones sobre la realidad que hacemos constantemente. Nuestra realidad está constituida por las palabras, con lo cual nuestra mente debe reaccionar a esa realidad, produciendo emociones que nos llevan a acciones coherentes con ella.
No sólo expresión, también creación
Una idea muy equívoca es suponer que el lenguaje nos sirve para expresar lo que ya sentimos, eso es sólo parcialmente cierto. Las palabras no sólo expresan, sino que generan estados emocionales. Piense en algunos ejemplos: escuche una historia conmovedora, lea un poema romántico, escuche un discurso inspirador, lea un chiste hilarante. En todos estos casos, las construcciones lingüísticas nos generan diferentes emociones, muchas veces inesperadas.
Las palabras, en su mínima potencia elevan o descienden el tono de sus emociones. Si está triste pueden ponerlo más triste, si está alegre, más alegre, si está molesto, unas palabras precisas y lo pondrán más molesto. Y viceversa.
Las palabras también producen emociones donde no había. Si usted se dice a sí mismo que la espera a su pareja este lista para ir a un compromiso es desesperante. Usted no está expresando lo que siente, lo está generando. La palabra en sí, desesperante, aumenta la intensidad a su incomodidad, equiparando la situación a una alarma imperativa, un drama. Usted ha creado una realidad. El resultado de su reacción sería muy diferente si define la misma espera como una demora natural que era de esperarse.
Su lenguaje puede disparar sus emociones o puede moderarlas. Lo que se dice a sí mismo y a su entorno genera estados de alerta, ira, calma, afecto. ¿Cómo quiere sentirse? ¿Qué emociones quiere trasmitir a su entorno? Observe sus palabras. No es el mismo impacto emocional si una profesora le dice a su alumno que su trabajo es malo o mediocre que si le dice que le falta mejorarlo. No es el mismo impacto si le dice a su hijo que es un mentiroso que si le dice que lo que ha afirmado no es verdad. No es el mismo impacto si usted se dice a sí mismo que está jodido que si dice que su situación es frustrante y que ya cambiará. ¿Se siente deprimido, molesto, desanimado, inseguro? ¿Quiere usted cambiar sus emociones? Usted puede cambiar sus emociones si usa las palabras adecuadas, si cambia su lenguaje, lleno de calificativos, sentencias, generalizaciones y opta por un lenguaje más constructivo, descriptivo y amable.
Tome conciencia de su lenguaje
El otro día una paciente aceptó el reto y se grabó a sí misma en sus conversaciones. Antes de la experiencia de la grabación ella no estaba preocupada por su manera de hablar, así que le extrañó mucho la sugerencia de grabarse. Tenía muy buen concepto de sí misma como comunicadora. Apreciaba su ingenio al expresarse, su sentido del humor y pensaba que su lenguaje era adecuado, simpático y ocurrente. Aunque admitía que su lenguaje podía ser algo fuerte en ocasiones, afirmaba que las circunstancias y sobretodo las personas solían merecer sus expresiones. Sin embargo, insistía en que su lenguaje nunca era ofensivo. Creía que su lenguaje jamás faltaba el respeto a otros. Para nada.
Me encantaría colocar la foto de la expresión de sorpresa que aún mostraba tres días después de haberse escuchado en grabación, cuando llegó a sesión. Sus ojos se mantenían muy abiertos, al igual que su mandíbula colgante, mostrando el estupor de una persona que acaba de ver algo así como un ovni. No podía creer todo lo que había dicho, y tampoco cómo lo había dicho. Lo mucho que usaba adjetivos para describir situaciones, su uso intensivo de lisuras para aderezar sus discursos, lo mucho que elevaba la voz, que retaba continuamente al otro, lo mucho que juzgaba, condenaba y se burlaba, aparte del hecho de que interrumpía y no dejaba hablar casi a nadie.
Obviamente seguía usando juicios calificativos cuando dijo que se había dado cuenta por las grabaciones de que era una antipática y pesada. ¨Céntrate en los hechos¨ –le dije- ¨ciertas acciones y comunicaciones tuyas no parecen ser agradables. Son ciertas conductas, no tu entera, no todo tu ser. Simplemente céntrate en modificarlas en lugar de seguir condenándote.¨ Y ese es otro fenómeno del lenguaje, confundir los actos con la persona. Censure los actos, no la esencia de la persona.
Al menos mi paciente aceptó el reto y obtuvo un aprendizaje. Al igual que muchos, sabía, o intuía el poder del lenguaje, pero se había vuelto relativamente ciega y sorda a sus propios lenguajes.
Usted puede asumir la responsabilidad y observar su lenguaje. La mayor parte del tiempo nuestro lenguaje, el público y el privado, está en ¨piloto automático¨, es decir, uno no es necesariamente consciente de él. Observe su lenguaje cuando está con otros y cuando está sólo, consigo mismo, reflexionando o actuando. Especialmente cuando se siente estresado o apurado. Use una grabadora cuando esté con los demás, si lo quiere, o un diario para su dialogo interno.
Observe las reacciones que tiene ante su lenguaje, note qué siente cuando se expresa, ¿se calma? ¿se agita más? ¿respira más tranquilo? ¿se serena o se altera? ¿piensa mejor? ¿toma mejores decisiones? Recuerde que sus emociones dependen mucho de su lenguaje. Note las expresiones gestuales de los que lo escuchan, observe el lenguaje corporal de ellos o pregúntele directamente cuál es el efecto de su expresión. Y escuche con atención. Usted puede mejorar la calidad de su vida y el ambiente que lo rodea.

Cuide su lenguaje y mejore sus emociones e interacciones.

lunes, 3 de marzo de 2014

La Codependencia



DR. RICARDO VACCA
Metropolitan Hospital for Mental Health 
El término codependencia, aparece en el año 1936 con los grupos de autoayuda y se utiliza también bajo el principio de la exomulgesis, la cual es una técnica que viene siendo replicada y uno la hace sin saberlo a veces en los grupos de autoayuda y no es otra cosa que el sentarse frente a un grupo de personas y dar lo que se llama “el testimonio” y la persona lo acepta. 
Esto se viene haciendo a través de la historia desde hace muchos años cuando los leprosos descubrían que tenían lepra y eran prácticamente expulsados de la familia o ellos mismos se alejaban de la familia para no contagiarla, se acercaban al grupo de leprosos y daban su testimonio de cómo ellos descubrieron la yaga de la lepra y como se sintieron, eso lo decían frente a los leprosos que lo escuchaban atentos en un grupo circular y luego al terminar su testimonio se levantaban los leprosos y lo abrazaban, gente deforme envuelta en trapos con carencia de piel abrazaban al leproso recién llegado y le daban la bienvenida después del testimonio, esto viene a ser el principio de la exomulegesis, en el año 1971 se usa ya indistintamente con el término coadicto o codependencia que viene a ser algo similar, por la década del ’70 la psicóloga Sandra Smalley de la Escuela de Palo Alto de Minesotta Estados Unidos difunde el tema a través de los grupos de autoayuda.
El término codependencia o coadicción tiene también sus vertientes iniciales del término coalcoholismo cuando Jenkis, un alcohólogo, estudiaba acerca del alcoholismo cuando este aún era considerado como una enfermedad, y antes se consideraba al alcoholismo como un vicio y recién se tipificó como una enfermedad. 
Jenkins pudo percibir que en los grupos de Alcohólicos Anónimos (AA) que recién surgían, era mayor la cantidad de mujeres, madres, esposas, hijas que conducían a los alcohólicos al tratamiento, el observó que era mayor la cantidad de mujeres y no eran lo varones que conducían a los alcoholólicos, observó esto y quedó como un precedente que después se fue desarrollando y a través de la epidemiología de la codependencia se ha podido establecer que son las mujeres, el sexo femenino, las que están más sujetas, mas en riesgo de protagonizar un rol de coadicción en los casos de adicciones tanto a drogas como a las adicciones no convencionales como pueden ser adicciones al sexo, al trabajo, a la comida , a la personas ,a los menesterosos,etc.
Hay varias definiciones de lo que viene a ser la coadicción, algunos dicen que viene a ser simplemente una caracterización de la propia patología de la adicción, otros teóricos dicen que si se trata de definiciones precisas.  Otra de la definición de la coadicción es: Una condición específica que se caracteriza por una preocupación y una extrema dependencia a nivel emocional, social y a veces física de una persona u objeto.
Lauri Beattie en 1987 la establece como: “Es aquella persona que ha dejado que la conducta de otra persona le afecte y que está obsesionado(a) por controlar la conducta de esa persona.  “La co-adicción es principalmente un proceso reaccionario”.
Whitfield, 1989 la establece como: “Cualquier sufrimiento o disfunción que esté asociado o que resulta de centrarse en las necesidades y conductas de los demás”.
Teniendo en cuenta estas definiciones, la coadicción se caracteriza por una preocupación y dependencia extrema a nivel emocional, mental y social y hasta física sobre una persona, llegando a afectarse en todas las demás relaciones que establece en su vida.
Las modalidades de la coadicción son: una coadicción puede adquirirse de manera inducida, se desarrolla en una familia que no funciona (disfuncional):
  • no hay una expresión o bloqueo de las emociones,
  • no hay expresión directa de las manifestaciones,
  • hay una atmósfera familiar adictógena propicia para que se desarrolle no solamente una adicción a drogas, sino hay propensión a que se desarrolle una adicción a otro tipo, a las adicciones no convencionales. 
Nosotros solemos preguntar a las madres de familia: descríbame un poco acerca de su botiquín familiar, si las madres nos dicen que su botiquín está lleno de medicamentos, vitaminas, sustancias que permanentemente están siendo administradas a sus hijos y que constantemente les están dando jugos, pastillas, y una serie de nutrientes en una preocupación digamos hasta excesiva por su salud, eso es lo que se llama una familia criptofágica, por qué razón, porque dan tantos medicamentos o tanta sustancia nutriente de esta naturaleza que está impidiendo que un organismo movilice sus propios recursos para controlar determinado tipo de patología, enfermedad y el está aprendiendo bajo una modalidad de aprendizaje por vicariato, que es necesario depender de sustancias y no de sus propios recursos, a esto se le llama una criptofágica, por lo tanto las personas que realizan una actitud, un hábito de esta naturaleza en la familia están generando una atmósfera adictógenica.
Hay una modalidad de adquisición de una coadicción de manera accidental, que una persona en algún momento de su vida puede contactar, sintonizar y compatibilizar con otra persona y puede desarrollar un vínculo patológico de sobreprotección o que me protejan .  Una persona puede volverse coadicto no necesariamente frente a un adicto, sino que puede desarrollar una coadicción frente a una persona que no presente ni siquiera ningún tipo de adicción, sino un tipo de comportamiento que frente al coadicto o codependiente lo interpreta como desvalido, menesteroso, de controlarle la vida, necesitado de que le controlen y le programen su proyecto de vida, se vuelve entonces un coadicto frente  a una persona que no necesariamente desarrolló una adicción a algo.
El comportamiento coadictivo: Existen coadictos y coadictos y se ha podido establecer cuatro perfiles clínicos dentro de lo que viene a ser la coadicción, que existe un coadicto directo, aquel que en la medida de su comportamiento dispone o genera toda una atmósfera para que se desarrolle la coadicción y la adicción o conducta del adicto.  Hay coadictos que incluso le compran droga a su propio adicto para que consuma en la casa y no se exponga a consumir drogas en callejones, en los parques o se expongan ante la policía.  Esto es uh coadicto directo.
El coadicto indirecto vendría a ser aquel que no hace nada para que la conducta del adicto cese, eso significa que se comenta de todo, el coadicto comenta acerca de que el adicto fue un buen muchacho cuando fue joven, que fue un muchacho muy lindo, este rol se ha podido identificar epidemiológicamente que lo desempeñan las abuelas del adicto dentro de la membresía familiar.  El coadicto tolerante o neutral, es aquel que se comporta de una manera apacible, distante del problema adictivo del sujeto, es como si nada ocurriera.  Y el coadicto perseguidor es aquel que sabe que el sujeto coadicto está haciendo un cuadro de adicción por su comportamiento anómalo, agresivo, inadecuado, antisocial pero no lo cree, entre comillas y quiere pescarlo infraganti; todos en el barrio saben de la adicción, el mismo sabe de que consume drogas su adicto, trata de sorprenderlo con la droga en la mano, le encuentra droga en la plantilla de las zapatillas, en la pretina del pantalón, le encuentra droga escondida entre los libros, abajo del colchón, y cuando le pregunta: ¡Y esto! Puede decir: me la entregó un amigo, me la encontré en la calle, se la estoy guardando a alguien, y entonces el coadicto quiere creer eso y lo cree, y entonces dice bueno tal vez tiene razón, pero tal vez de repente no consume, porque el quiere verlo con el cigarro en la mano, administrándose la droga, pero está constantemente persiguiéndolo y está hablando a todos, sí es un adicto a tal sustancia pero el no hace nada para interrumpir esa cadena de adicción.
Las características clínicas de los coadictos.- Con respecto a su autocuidado; se siente responsable por los otros, se siente forzado a ayudar a esas personas, se siente mejor dando que recibiendo, se olvidan de sus necesidades o las pospone. Referente a la autoaceptación, a la dependencia emocional se preocupan de que los abandonen, no creen que pueden cuidarse solos, etc., con referencia a la comunicación no son directos ni claros, son intolerantes con las demás personas, etc.  Otra de las características es que se sienten maltratados, sienten culpa, vergüenza, resentimiento y actúan agresivamente, no confían en los otros, pierden fe en todo, etc.
El DSM IV, ha establecido criterios diagnósticos claros en referencia a la coadicción o codependencias: personas que tienen exceso de desconfianza pero dominio sobre la razón, episodios de depresión, constante hipervigilancia, están muy atentos, comportamientos obsesivos compulsivos, sentimientos de angustia o ansiedad permanentes, han sido o son víctimas de abuso sexual, entre otros.
Cuando los padres están involucrados en una relación adictiva coadictiva los hijos de alguna manera tratan de organizarse de alguna manera también  desempeñan un tipo de rol coadictivo.  Se han podido identificar cuatro roles, clínicamente coadictivos que desempeñan los hijos y se les han dado nombres, de acuerdo al comportamiento.  No siempre el primer hijo es el denominado niño adulto, puede ser otro de los hijos que desempeña ese rol.  El niño adulto es aquel niño que crece demasiado rápido, que sustituye al padre o a la madre en el cuidado de sus hermanos, no tiene niñez, no hay infancia, hay un bloqueo de sus emociones, tiene mucho miedo.  El hijo denominado niño silente es el niño que prácticamente no existe, es un niño con tendencia a la esquizofrenia, tiene personalidades esquizoides, es un niño que no se siente que existe en la casa, es también llamado el niño ausente.  El otro rol es aquel denominado el niño broma, es aquel que está en la broma, es aquel que a flor de labio tiene un chiste preciso, que baja la tensión de la familia, que reduce el estrés de una familia cuando hay una carga emocional, de cólera o de ansiedad.  Y por último, hablamos del hijo crisis u oveja negra, un hijo que desempeña una codependencia bajo este rol, puede ser que en algún momento de su vida haga un cuadro de drogas y con este cuadro de drogas distraiga un poco la amenza de divorcio de sus padres, por ejemplo, o si no hacen que los padres centren la atención y lo internan a tratamiento, y cuando este va saliendo de la adicción los padres nuevamente vuelven a separarse, vuelven a entrar en sus problemas entonces el recae, eso significa que son los propios padres con su comportamiento que le están controlando la conducta adictiva a las drogas.
Hay que recordar que la coadicción no siempre se da bajo o frente a un sujeto que es adicto a algo, una persona puede volverse adicto también frente a una persona que no tiene ningún cuadro de adicción pero que si presenta comportamientos que bajo la óptica del coadicto es necesario que sean intervenidas.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Los 5 errores más comunes de quienes saben viven sus últimos días.‏


Un enfermero ruso, que por años ha cuidado a pacientes desahuciados, ha recopilado los 5 errores más comunes de quienes se saben que están viviendo sus últimos días. Aquí los presentamos:
1. "Quisiera haber tenido el valor de vivir para mí, no hacer caso  para las expectativas que otros tenían de mí y haber vivido el SOLO POR HOY  sin  tener las enfermizas expectativas hacia el mañana".
Este es el remordimiento más común de todos, cuando uno se da cuenta que su vida está a punto de terminarse y miran en retrospectiva, Es fácil darse cuenta que colocaban a otras personas primero en sus vidas ,fueron primero las pareja, los hijos o el trabajo, siempre con una angustia inexplicable, sin embargo nunca nos colocamos primero nosotros, dependiendo emocionalmente de los demás sin la autoaceptarción integral. sin darse cuenta que eran  UN SER HUMANO IMPERFECTO QUE SU MAXIMO VALOR ERA "EXISTIR" Y EL ERROR DE VALORSE POR LAS COSAS SECUNDARIAS
2. "Desearía no haber trabajado , discutido  y deprimido tanto"
Este deseo vino de cada paciente que he cuidado. Se perdieron la infancia de sus hijos y la compañía de sus parejas por el trabajo en horas demás, como fugándose de la realidad, discutiendo,renegando cuando las cosas no salian como ellos querían”,deprimiéndose ....
 3. "Desearía haber tenido el valor de expresar mis sentimientos"
Muchos contenían sus sentimientos enfrente de otras personas. No aprendieron un lenguaje emocional , como expresar lo que me gusta o no me gusta o rechazar conductas irracionales. Como resultado, se conformaron con una existencia "Rumiando" en una mediocridad emocional Muchos desarrollaron enfermedades emocionales ,como fisicas , como adicciones , relacionadas a la amargura ,al perfeccionismo, al resentimiento, a la cóleras congeladas. Siempre la dificultades eran Con la gentes , siempre descubren que el problema lo tienen con la personas inútilmente.
 4. "Quisiera haber permanecido en contacto con mis amigos y estar en contacto con Dios"
 Todos extrañan a sus  amigos cercanos  cuando se están muriendo y  tratando de contactar a Dios.
5. "Me gustaría  no haber sufrido tanto o imaginar tanto ociosamente".
Muchos se percatan recién  al final que la felicidad creciente y la adaptación es una decisión. Se quedaron viviendo en viejos hábitos y patrones, en un miedo al cambio por un divorcio de una pareja toxica  o de un matrimonio con la persona sana , en fingir ante otros y ante sí mismo que estaban contentos cuando, muy en su interior, sentían una gran angustia por estar comparandose con otros.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Cuatro preguntas que deben interesar a toda persona


Inspirado en M. SILO

Si crees que tu vida termina con la muerte, lo que piensas, sientes y haces no tiene sentido
Todo concluye en la incoherencia, en la desintegración.
Si crees que tu vida no termina con la muerte, debe coincidir lo que piensas con lo que sientes y con lo que haces. 
Todo  avanza hacia la coherencia, hacia la unidad.
Si eres indiferente al dolor y el sufrimiento de los demás, toda cooperaciónque pidas no encontrará justificación.
Si no eres indiferente al dolor y sufrimiento de los demás, debes hacer que coincida lo que sientes con lo que pienses y hagas para cooperar a otros.

Aprende a tratar a los demás del modo en que quieres ser tratado.
Aprende a superar el dolor y el sufrimiento en ti, en tu prójimo y en la sociedad humana.
Aprende a resistir la violencia que hay en ti y fuera de ti. 
Aprende a reconocer los signos de lo sagrado en ti y fuera de ti.

  • No dejes pasar tu vida sin preguntarte: “¿quién soy?”.
    No dejes pasar tu vida sin preguntarte: “¿hacia donde voy?”.
    No dejes pasar un día sin responderte ¿quién eres.?
    No dejes pasar un día sin responderte hacia ¿donde vas.?
    No dejes pasar una gran alegría sin agradecer en tu interior.
    No dejes pasar una gran tristeza sin reclamar en tu interior aquella alegría que quedó guardada.
    No imagines que estás solo en tu pueblo, en tu ciudad, en la Tierra y en los infinitos mundos.
    No imagines que estás encadenado a este tiempo y a este espacio.
    No imagines que en tu muerte se eterniza la soledad.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Aprender a poner en práctica las técnicas emocionales


Cuando alguien entra en situación conflictiva cotidiana, es “tomado” por tensiones y climas; es absorbido” por las cosas que tiene ante sí y a partir de ese momento no estará en condiciones de disponer de las técnicas que aprendió para ser aplicadas justamente en ese tipo de situación, a menos que las haya“grabado” correctamente y con mucho ejercicio previo.
Pero no todos los que practican el sistema de Autoliberación,o el programa de 12 PASOS ,o la practica de la 11 creecias iracionales de la TRE,o de los 12 principios de la acción valida  del Neo humanismo ,o del uso de los principios cristianos-mahometanos-budistas-baba lo hacen tan pulcramente como para estar perfectamente preparados.
En la práctica ocurre que se han estudiado algunos puntos del sistema y se los ha ejercitado a vuela páginas, esto es, sin detenerse excesivamente en su progresivo  dominio.
En tal caso, mínimamente  es util aprender a tener una respuesta de apoyo a "la situación conflictiva" de tal manera que permitiera poner una pequeña “distancia”:
  • entre el  problema la persona ;
  • entre las tensiones y  la persona que los sufre
  • entre los climas oprimentes la persona que los sufre.
  • entre la deuda y...
Cuando usted se encuentra en una situación difícil una de las primeras cosas que descubre es que su
respiración se altera.
Aproveche ese fenómeno para convertirlo en respiración baja, diafragmática... y eso es todo.
A partir de allí podrá disponer de las diferentes técnicas-filosofias-creencias-estilos que conoce.
Consideremos el tema:Supongamos que usted siente que se va a alterar antes de .....
  • OBSERVE entonces su respiración y conviértala en respiración baja.
 Imaginemos ahora que usted ha sido sorprendido por la situación, .....
que no ha tenido tiempo para prepararse:
Su respiración, de pronto, se hace alta y opresiva,......y de ésto se da  cuenta.
No lo deje pasar,:
OBSERVE entonces su respiración y conviértala en respiración baja .....respire hacia abajo.
 Usted ahora no puede conciliar el sueño. Frente a eso dispone de numerosas técnicas para enfrentar el problema, pero no las utiliza porque está tomado por sus preocupaciones: ........
OBSERVE entonces su respiración y conviértala en respiración baja
 Usted se siente observado por otros sabe cómo tomar distancia ante lo opresivo,
pero no puede aplicar sus conocimientos:.......
OBSERVE entonces su respiración y conviértala en respiración baja

En otras palabras, usted puede conocer y haber trabajado numerosas técnicas-filosofias-creencias-estilos ,y en una  situación oprimente..............
 ................................................................
"Se olvida de ellas" y es como si no contara con ningún recurso de defensa.
Los hechos se le vienen encima y a partir de allí no dispone de usted mismo.
Está claro que si pudiera poner "distancia" entre usted y..... el factor de conflicto,
Posteriormente aplicaría sus conocimientos. ...
 Esta es nuestra gran dificultad ....la falta de practica, ...la falta de horas y horas constructivas decrecimiento emocional .para dejar o alejar o "suspender"  el control.-la intolerancia.-las culpas-los miedos irracionales -el perfeccionismo-etc

La VELOCIDAD y la IMPULSIVIDAD genera TORPEZA = DAÑO

#4 S emanas  con Hospedaje para iniciar el aprendizaje de Usar la CÁMARA LENTA para ser ágil , la velocidad genera torpeza en todos los á...